Estas fiestas, y cada año más, me sorprendo paseando por supermercados, tiendas de alimentación y tiendas de barrio y, junto a los tradicionales polvorones, mazapanes y turrones, encuentro cajas de colores estridentes, celestes y rojas en su mayoría, de un volumen considerable y que indican: Panettone. Sí, lo sé, no son nuevos en el barrio, pero cada vez ocupan un lugar más destacado entre las estanterías de supermercados y tiendas de alimentación.
Lo que me sorprende más es ver cómo las estanterías deben ser repuestas con asiduidad, lo que o bien quiere decir que los supermercados están utilizando una sucia estrategia de venta, haciendo que las estanterías parezcan más vacías de lo que realmente están y que nos induzca a pensar que si lo compran será que está bueno, o lo que es aún peor… se están vendiendo de verdad.
Si no conoceis el panettone: es un dulce tradicional italiano (aquí os dejo el enlace de la Wiki: http://es.wikipedia.org/wiki/Panettone) que se come durante la navidad, principalmente en Italia y Sudamérica. Lo curioso es que no deja de ser un bizcocho (además bastante seco), relleno de pasas o fruta escarchada. Es decir, un dulce como otro cualquiera.





“importante” reunión de Merkel y Sarkozy por el futuro del Euro, en Durban (Sudafrica) se está celebrando la Cumbre Mundial por el Cambio Climático, donde deben aprobarse una serie de tratados que aporten al mundo nuevos pasos e hitos para luchar contra la contaminación y la degradación global del planeta.





